Se trata de un momento para comunicarse consigo mismo: el shifu Yang le enseñará un método de caminata característico para despertar su energía interna. Su cuerpo trabaja intensamente y su mente se calma, haciendo aflorar el silencio interior.
El taoísmo pone el acento en el equilibrio del yin y el yang. Caminar es una forma de consumir energía, por lo que es necesario un aporte procedente de la naturaleza. Una meditación taoísta, sentado en un estado de olvido, y sintiendo cómo el Chi fluye y se expande por todo el cuerpo.
Podrá descubrir la montaña Lingyan, un lugar emblemático de la práctica de los maestros chinos, recorrer junto al Palacio Jade Qing una ruta pensada para purificar cuerpo y mente y adentrarse en la montaña Zhaogong por un sendero de bienestar bajo árboles milenarios.
De tres a cuatro horas
Maestro, traslado y guía
1888 CNY por persona
Incluye un 10 % de cargo por servicio y un 6 % de IVA; reserva mínima de dos personas.
